lunes, 7 de marzo de 2011

Filosofía de un humilde poeta


Cuando el camino sea largo,
 corre, veras como todo pasa.

 Cuando creas que el día no termina,
 mira al sol, 
veras como poco a poco,
 pierde su intensidad.

 Cuando las tardes te depriman,
 y los minutos parezcan horas, 
escucha tu voz interior, esa no miente.

 Cuando las noches se convierten,
 en oscuros rincones, 
mira tus manos,
 esas que tanto lucharon que tanto sintieron.

 Escucha el sonido del silencio,
 es tu corazón,
 el que marca el ritmo, 
los pasos,
 tus pasos esos,
 son los que te lleva hacia la luz, 
hacia la paz.

 Veras que la vida es más,
 que tus lamentos,
 esos ni los escuches. 

 Aprende a ser humano, 
nadie es una máquina,
 menos aún perfecto.

 Firmado: oswen

miércoles, 2 de marzo de 2011

Reflejo de pasión


Hay un cristal
que no refleja tu imagen,
que no distorsiona,
que no te plantea dudas
sobre si estarás o no bien.

 Hay un espejo,
 que no miente,
  al mirarlo,
 tus ojos se emocionan.

 Ese espejo
 son los ojos de tu amada, 
lo que reflejan es el amor,
 la pasión 
de dos seres amándose
 ese brillar de pureza, 
ese latir compartido, 
ese calor de cuerpo contra cuerpo,
 ese amor, pasión y entrega. 

 Ese espejo refleja 
dos cuerpos desnudos,
 miles de gotas de placer,
 recorriendo los cuerpos 
casi contorsionados de placer.

 Hay una imagen en la mente, 
un calor en mi pecho 
tu cuerpo desnudo, 
tallado en mis pupilas. 

 Y yo sigo desnudo
 mirando en mi memoria,
 recorriendo con la mente
 cada centímetro de tu cuerpo,
 acariciando entre sombras, 
la aurora de tu ser.

 Firmado: oswen

sábado, 26 de febrero de 2011

Mujer contra mujer

 


Estoy dentro de un nuevo mundo. 

Desconozco casi todo, 

pero me encanta. 

 

 Es un mundo donde las princesas,

 no son rescatadas por príncipes, 

son bellas damas,

 las que rescatan a esas princesas.

 

 Lo hermoso de todo es esa complicidad,

 ese juego de miradas,

 esas eternas caricias.

 

 Esos besos dulces y profundos,

 que amenizan las veladas, 

veladas cargadas de complicidad de miedos

 

 ¡Que dirán! 

 

A quien le importa.

 Quien le puso sexo al amor, 

quien dijo si era masculino o femenino.

 

 Lo mejor de todo es que ¡No importa! 

 Todos sabemos que el amor,

 es ese estado emocional,

 que el cariño a veces es caprichoso,

 que cuando tus labios acarician los suyos

 es el corazón el que dicta, 

es la mente la que decide, 

por impulso, por cariño.

 

 ¡Que importa!

 

 Cuanto desconocimiento,

 cuanta incultura.

 

¡Primero la mía!

 

 Para no tirar la piedra

 para no esconder la mano. 

 

 Para que todos y cada uno de nosotros,

 entendamos

que es amor

simplemente amor.

 

 

Firmado Oswen.


lunes, 17 de enero de 2011

Quizás un sentimiento


Quizás hoy me sienta triste,
 quizás hoy no sea un buen día, 
quizás no haya días buenos o malos, 
quizás.

 Quizás todo lo que empieza,
 termina, o no. 

 Quizás la vida sea más fácil, 
o simple mente,
 hay que vivirla. 

 Soy un solitario, o no.
 Soy un hombre muy sencillo, 
capaz de llorar por un beso,
 por una imagen,
 por un suspiro, 
por cosas tan simples
 que me da miedo descubrirme al mundo, 
que el mundo vea mi simplicidad,
 mi sencillez, mi incultura.

 Quien se oculta tras los versos,
 ¿Quién eres? 
me pregunto a diario.

 Pues soy yo,
 el real, 
la persona que a diario
 hace una vida normal.

 La persona que después de escuchar
 se detiene y se aferra a ese gusano en el tiempo,
 el que intenta retroceder una y otra vez, 
y se da cuenta que hay que vivir,
 simple mente vivir.

 Quien soy yo,
 me pregunto a diario 
y solo hay una respuesta, 
soy un ser humano, 
soy yo. 

 Firmado: oswen

lunes, 3 de enero de 2011

Hoy quiero compartir un abrazo


Hoy te dedico unas palabras.

 ¡Si, a ti!

 A la persona que se detiene en mis letras,
 a ese corazón bohemio, 
a esos ojos llorosos de ternura, 
a esa persona que navega por versos. 

 Hoy te dedico unas palabras.

 ¡Solo a ti!
!Por que quiero¡

 Agradezco tus lecturas, 
tus comentarios, 
si los haces 
sino también,
por que se, que no siempre te apetece
 yo se que pasaste, 
que te detuviste en mis versos.

 Quizás te sonrojaste, o no. 
A lo mejor te emocionaste, o una lagrima te arranque. 
 Ese es mi premio,
 mi mejor comentario,
 el haber despertado con tu lectura 
un simple suspiro. 

Por eso y por mucho más,
 te deseo un feliz año nuevo,
 a ti, un fuerte abrazo, Oswen.

 Firmado: Oswen.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El espíritu navideño

Era se una vez, hace mucho tiempo, un niño que dejo de creer en la navidad.

 El niño se llamaba Jon, era de un pueblo muy pequeño al norte de España. 

Jon le decía a sus amigos que la navidad era un invento de la gente apoderada, porque la gente pobre como el, si no podían comprar los regalos nadie se los traería.

 Jon estaba muy desilusionado porque después de tantas cartas escritas y ninguna respuesta, ni regalo recibido ya no tenía ese espíritu.

 Jon a pesar de ser un niño de tan solo diez años era un niño muy inteligente, era el mayor de tres y el único barón.

 Jon con sus hermanas era diferente, solo con sus amigos demostraba esa desilusión, a sus hermanas, siempre les decía que las navidades eran especiales y que cuando todos cenaban juntos, ese era el regalo más importante, poder cenar todos alrededor de la mesa y sentir el calor del brasero entre risas, aunque solo fuesen unos días al año todos juntos.

 Ese año Jon se dio cuenta que sus hermanas ya eran conscientes de él significado de la navidad y a pesar de ser ante sus amigos un niño que no creía en la navidad, preparo para esas navidades con sus propias manos dos regalos, pues él era de una familia muy humilde y no podía comprarlos.

 Jon durante el verano fue recogiendo del bosque diferentes trozos de maderas gruesas y tallando dos muñecas de madera 

¡Preciosas!

Con trozos de manteles viejos, les hizo unos sencillos vestidos y con diferentes hilos de lana, les hizo el pelo. 

Tardo casi hasta el invierno en terminar su trabajo, pero contento porque le quedaron preciosas.

 Jon lo guardo todo en una pequeña cueva que había cerca de casa y donde él sabía que sus hermanas eran demasiado pequeñas para poder encontrarlas.

 El no lo sabía, pero su madre era consciente del trabajo que había realizado todo el verano y hasta finales del otoño principios del invierno.

 Ese año el padre de Jon, que era un leñador, tendría que retrasar su llegada casi hasta noche buena. Jon estaba un poco triste pero su madre, lo consolaba diciéndole que era mejor pues ese año traería más dinero a casa.

 Era la tarde de noche buena y el padre de Jon apareció fumando en su vieja pipa y con su gran petate al hombro.

 Jon estaba apartando la nieve de la entrada con una pequeña pala y salió corriendo a los brazos de su padre gritando

 ¡Madre, sal que aquí está ya padre! 

La madre salió y los tres entraron en casa contentos, mientras sus hermanas corrían al rededor del padre cantando y sonriendo. El padre de Jon estaba muy feliz por estar de vuelta en casa y empezó junto con la madre a preparar esa noche tan importante, noche buena. 

 La madre de Jon tenía todo preparado y mientras su padre sacaba unas ascuas del fuego para ponerlas en el brasero, Jon salió de casa para ir a buscar los regalos a la cueva. Por la ventana y abrazados, miraban los padres de Jon, como se alejaba de casa, mientras le contaba a su marido el trabajo que estaba haciendo para darles el regalo a sus hermanas.

 El padre se reía y a la vez se le caía una lágrima al darse cuenta que su pequeño Jon era ya un hombre cito.

 Cuando Jon, esta saliendo de la cueva, escucha la voz de un hombre mayor,

 ¡Jon, mira hacia arriba! 

Jon no era un niño que se asustase, pero se sorprendió al mirar y ver bajando entre la niebla y la poca claridad entre los árboles, un hombre mayor, un anciano con una mirada de una bondad, impresionante. Jon le pregunta 

¿Quién eres? 

El le responde, soy el que hace muchos años que te observa, que escucha como delante de tus amigos dices una cosa, pero luego con tus hermanas dices otra. Soy el representan te de la navidad, del espíritu y de la bondad.

 Tú querido Jon, a pesar de ser un niño tan pequeño, pues solo tienes diez años. Sabes cuales el verdadero espíritu de la navidad. Sabes que es el sacrificio y el trabajo el que compensa.

 Sabes que hay regalos que compra el dinero. Pero el que tu preparas para tus hermanas es el más importante. Esta construido con tu esfuerzo y con todo tu amor, ese regalo no te lo puedo traer yo. 

Yo te traigo el sentimiento de la navidad como tú lo describes, que es poder estar todos los seres queridos juntos y poder celebrar una cena juntos y en paz.

 Hoy soy yo quien viene a recoger mi regalo; Jon se queda perplejo y le dice yo no te prepare ningún regalo, si Jon tu sin saberlo preparaste dos regalos y el tercero eres tú, 

¡Yo! porque. 

 Porque le demostraste al mundo que no hace falta dinero cuando existe el amor, que la cantidad de regalos no es sinónimo de que en tu casa se leen bien tu carta. Que el regalo más importante es el amor, hoy yo vengo a llenar este saco de amor que tu me das y lo voy a repartir por el mundo, esos son mis regalos, entiendes Jon.

 Si, lo entiendo y comprendo, hoy cenaremos todos juntos y ese es un hermoso regalo, lo que les construí a mis hermanas es un presente de mi amor hacia ellas. 

Muchas gracias señor, que reparta hoy todo el amor que necesita el mundo.

 Jon fue a la casa y ceno con su familia en paz y armonía. 

Cada uno que saque su moraleja.

 

 Firmado: oswen


martes, 30 de noviembre de 2010

Un día de lluvia


Con palabras te dije,
 lo que con caricias no escuchabas.

 Mi amor es tan grande,
 que un miedo profundo recorre mi cuerpo.

 ¡Amor, es cierto que existes! 

 Que eres flor del jardín más perfecto, 
que tu sola presencia 
llena de luz la habitación más oscura.

 Es tan hermoso sentirse amado, 
que no importa la simple vida,
 que la plenitud de un corazón amado
 es el corazón más sano. 

 ¡Amor!

 Que hermoso sentimiento,
 que estado más perfecto.

 Me siento tan feliz cariño, 
que te canto en silencio
 estrofas de canciones de una vida,
 fragmentos de películas 
de actores mudos
 que con gestos trasmitían, 
ese sentimiento.

 Cuantos versos se escribieron 
sobre este estado, 
pero solo el mío, es tuyo.

 Amor, 
si mis labios fueran ascuas,
 y tu corazón fuera hielo,
 con mis besos calentaría tu pecho,
 con mis manos, 
tu cuerpo
 y de esta forma amor, 
te describo como me siento.

 Firmado: oswen

Para ti, lector/a

Te dedico estas palabras, a ti. !Tu¡  Que has llegado hasta aquí, navegando por cientos de paginas, leyendo miles de letras y divagando en l...