viernes, 17 de septiembre de 2010

Hoy sueño


Hoy,
 no duermo pensando en ti.
 El recuerdo me enloquece.
 Todo tu aroma
 recorre mi cuerpo.

 ¡La ropa!

 La guardo en mi almohada,
 para que cuando llegue la noche
 y mis ojos se cierren
 por el cansancio, 
venga a mi mente el recuerdo, 
vengan a mi mente 
las imágenes de tu cuerpo,
 recostada en mi lecho.

 Hoy, no quiero despertar, 
el día se me hace eterno
 ¡las noches!
las noches un infierno
 al no poder soñar que te tengo, 
que soy tu dueño. 

 Hoy,
 no aguante más y me marche, 
al lugar donde te ame, 
ese lugar especial 
que quedo grabado en mi mente. 
Esa imagen en el espacio,
 esa noche fui cometa,
 tu eclipse. 

 Hoy, 
busco tu rostro entre la gente, 
imagino que te encuentro
 se que no estas, 
pero te busco incansable,
 pero lo intento. 

 Hoy,
 creo que muero, 
al darme cuenta que fue un sueño,
 que tu eras mía que yo era tu dueño.

 Quiero quedar atrapado, 
en ese mundo de sueños
 donde amarte es posible, 
despierto no puedo.

 Firmado: oswen

martes, 14 de septiembre de 2010

El beso


Cuando un beso se convierte,
 en una sensación de ternura,
 en un sabor dulce, 
en un acto tierno. 

 Cuando dos personas se besan, 
sienten que todo se para, 
que no hay nadie,
 que están solos en el universo.

 Cuando una boca roza a otra,
 los labios siente el calor,
 la humedad de un beso.

 Esa sensación de delicadeza, 
que no quieres que termine,
 que suplicas que sea eterna.

 Cuando esa sensación, 
es acompañada de una caricia, 
de una mano acariciando todo tu ser.

 ¡Hay si que estas en tu mundo! 

 Suplicas que no termine, 
recorres todo es paisaje, 
con tus labios, con tus manos.

 Una delicadeza sublime,
 como si se tratase de un director de orquesta, 
manejas tus manos,
 para que salgan las notas perfectas. 

 Que no sea un acto obsceno,
 sino una de las sinfonías más hermosas.

 Dos seres amándose, dos almas gemelas.

 Tu cuerpo y mi cuerpo, 
fundidos,
 labio contra labio,
 en un beso.

 Firmado: oswen

La inocencia


Recuerdo cuando de niño, 
paseaba por tu calle.
 Quería que de aquel portal salieras, 
aunque fueran unos segundos,
 para contemplar tu rostro,
 tu inocencia, 
tu belleza. 

 Recuerdo largas tardes sentado,
 en el tranco de tu puerta.

 Se despertaban varios sentidos, 
el olfato te buscaba,
 entre diversos olores.

 Con mi mente imaginaba, 
miles de situaciones, 
que de niño,
 solo eran rumores
 de escenas de mayores. 

 Que inocente es el amor, 
con catorce primaveras.

 Jugamos a ser adultos, 
con los años nos damos cuenta,
 de todas aquellas situaciones, 
que quizás por vergüenza, 
hoy te cruzas con ella, 
y sin querer ves a esa niña,
 la que un día 
entre juegos inocentes, 
a los dos nos cambio la vida.

 Que bonito es recordar, 
sin ofender al presente, 
pues el amor es quizás,
 la pureza de la gente.

 Entonces es bonito recordar,
 sin hacerle daño al presente,
 como conoció el amor, 
aquel niño inocente. 

 Firmado: oswen

domingo, 29 de agosto de 2010

Mirando al amor (Breve historia)

Mirando al amor (Breve historia)

 


Bajo la tenue luz de una farola, descubrí tu hermosura. 

Yo estaba en la acera de enfrente.

 Tú, te apoyaste en la farola para acomodarte el zapato.

 De repente mis ojos vieron tu rostro, rostro que a pesar de la luz tenue brillaba de una forma especial. Me acerque despacio pero con firmeza.

 Tu llevabas un hermoso vestido blanco. 

Yo traje y corbata.

 Al llegar a tu altura te pregunte

 ¿Se encuentra usted bien, señora?

 Tú me contestaste con voz suave y muy pausada ¡Si! amable caballero.

 Yo nervioso y casi tembloroso te dije.

 ¿Puedo ayudarle en algo? 

Tú me preguntaste ¿Cual es su nombre, amable caballero?

 ¡Mi nombre! 

Yo me llamo Antonio y usted.

 Parecía una escena de una de esas películas de principios de siglo, esas películas de cine americano de los años veinte. 

 Y entonces me contestaste

 ¡Me llamo María!

 En ese momento supe que eras el amor de mi vida. 

Transcurrieron días, semanas y yo cada noche cuando salía del trabajo me paseaba delante de tu tienda, esperando un solo momento para poder contemplarte.

 En uno de mis paseos frente a la tienda, me pareció que me mirabas y decidí tomar la iniciativa y me dije...

¡De hoy no pasa!

 Cuando saliste me fui directo, casualidades de la vida, la cerradura no funcionaba bien y me ofrecí a ayudarte, tú me sonreíste y me dijiste...

  ¡la cerradura no funciona bien! 

¡Yo te ayudo, María!

 Y nervioso por la situación tarde unos minutos pero conseguí cerrar y te entregue las llaves.

 Nos quedamos unos instantes callados mirándonos discreta mente y te dije, 

 ¿Quieres que tomemos un café?

 Claro con los nervios no pensé que no eran horas de café y tu muy elegante me dijiste,

 - si quieres cenamos primero y después tomamos el café- 

Yo te sonreí y en ese momento me di cuenta que estaba más nervioso de lo normal.

 Nos dirigimos a un pequeño restaurante donde por aquellos entonces solían ir escritores y gente del mundo del teatro. 

La verdad, era una noche especial porque María estaba preciosa y el ambiente del restaurante lo hacía más propicio para una velada romántica.

 Recuerdo que mientras estábamos tomando el vino, por cierto una cosecha excelente de un vino tinto que elegiste tú, sonaba el concierto de Aranjuez. Eso lo hacía más especial aún porque era todo perfecto la luz, el ambiente, la música y tu compañía, creo que hasta el mismo don Paco de Lucía se habría inclinada ante tanta belleza.

 Terminando la cena y a la hora del café, me puse nervioso porque no quería que terminase ese día, preocupado por la hora y aprovechando que fuiste al servicio le pregunte al camarero si era muy tarde, el señor muy educado y con una impecable cortesía me dijo, 

¡No señor, ahora termina el teatro y los actores siempre vienen a tomar unos vinos!

 Que alegría me dio el camarero. Aquella sobre mese fue impresionante, coincidimos en todo, música, cine, teatro y hasta en nuestras lecturas. 

Yo miraba a María casi encantado muy emocionado y al rato me dijo

 ¡Se hace tarde Antonio!

 Esta bien María te acompaño hasta tu casa y paseamos un ratito. 

Y así hicimos, salimos del restaurante y la noche era casi de hermosa como María, caminamos por el parque hasta la plaza y me dijo,

¡Ahí en frente vivo Antonio!

 Yo no quería que llegase ese momento, pero era evidente que llegaría, entonces la agarré de la mano y nos miramos frente a frente sin decirnos nada, simple mente la abrace y ella inclino su cabeza en mi hombro, note como el corazón me latía a mil por hora y se giró, sentí que la tenía que besar y la bese, fue un beso dulce y largo, sus labios eran preciosos, perfectos y su mirada era un poema. 

Me dijo, Antonio hoy ha sido un día muy especial para mí porque lo he pasado muy bien contigo, creo que eres un hombre bueno y me gustaría que esto sea solo el principio. 

Yo estaba en las nubes y le dije...

¡María eres una mujer muy hermosa, sintió algo muy fuerte por ti!

 Entonces comprendí cual era el significado del amor. 

 Mientras te alejabas yo estaba emocionado, feliz y enamorado.

Creo que contaría hasta los minutos que faltan para vernos de nuevo.

 Ese día descubrí el amor y la ternura del primer beso.

 

 Firmado: oswen

 


miércoles, 25 de agosto de 2010

Sentimiento de amor


Quisiera volver,
a ese mundo de colores,
donde hicimos el amor,
en un manto de flores.

Es hermoso mi recuerdo,
pues sin duda nunca vi,
en un jardín tan hermoso,
que la flor más caprichosa,
se rindiera ante mi.

Me preguntas,
si aún eres bella,
si los años te afectaron.
No entiendo la pregunta,
porque sigues siendo en mi jardín,
la flor más hermosa.

Te riego cada día,
con una lluvia de besos
y si eso no es bastante,
con lágrimas de felicidad,
te completo.

La flor más hermosa,
siempre lo serás
y mis ojos nunca mienten,
pues te supe conservar.

Nunca dudes de mi amor,
pues como jardinero fiel,
la tierra que tu pisas,
con amor yo cuidare.

Firmado: oswen

martes, 24 de agosto de 2010

Madre, mujer y anciana


Eres flor hermosa donde las haya.
 Cuando naciste eras especial.
 Con los años como un gran vino, 
realzaste tu hermosura.

 Con los años diste vida.
 Ahora mi querida anciana,
 eres más hermosa que nunca, 
tus cabellos grises por el tiempo,
 y tus hermosas arugas,
 realzan esa mirada cansada. 

 ¡Ahora mi querida vieja! 

 Te escucho contar historias,
 historias que memorizo, 
en mi mente madura.
 Para poder contar a mis nietos, 
lo grande que es su abuela.

 ¿Sabes que es lo que recuerdo? 

 Que al haber nacido, 
en una familia humilde,
 tuve el mayor de los tesoros, 
el amor de mi familia, 
alrededor de aquel viejo brasero, 
en aquella humilde casa
 en el campo,
 esperando carta de padre,
 que estaba lejos de casa,
 como tantos emigrantes.

 Estos no son versos tristes, 
al contrario,
 le dan sentido
 a esta locura de vida, 
donde importa más la marca de ropa, 
que el amor de tu familia.

 Firmado: oswen.

lunes, 23 de agosto de 2010

Mente cansada


Mente cansada

 

Miro a lo lejos y en silencio,

 el caminar de tu sombra, 

mi sombra, que más da. 

 

 El pasar de los años es sin duda,

 la escuela de la vida.

 

 La mirada inocente del niño, 

con los años,

 se convierte en indecente,

 perversa o simple mente envejece. 

 

 Nos damos cuenta de aquellas frases, 

de aquellos consejos del viejo. 

 

Con el pasar de los años

 se convierten, 

en nuestras frases.

 

 Nos miramos al espejo, 

cada día es la misma rutina, 

pensamientos y fragmentos del pasado,

 recorren pausas en la mente,

 tomando un café, fumando. 

 

 Si aquello o lo otro

 No sé. 

Me lo pregunto cada día, 

siempre es la misma respuesta.

 

 ¡Porque! 

¡Así es la vida!

 

 La vida es sencilla, 

nosotros la complicamos.

 Competimos por todo,

 por ser los primeros,

 por la rima más rebuscada,

 por un te quiero del pasado,

 por un lo siento del futuro.

 

Y aquí estoy,

 hablando con los dedos, 

cansado del día de trabajo, 

del pasar del tiempo. 

 

 Como le digo al que me proyecta,

 que ¡yo!

 su sombra,

 a la que ya no mira, 

para no ver su vieja silueta torcida, 

simple mente somos uno.

 

 Firmado: oswen


Para ti, lector/a

Te dedico estas palabras, a ti. !Tu¡  Que has llegado hasta aquí, navegando por cientos de paginas, leyendo miles de letras y divagando en l...